Una misión policiaca, donde se cuecen las habas

Crónica de un atraco que terminó en misión imposible “Tranquilo, no te muevas o te mato”, esa fue la alentadora frase que usó el maleante de Carcelén para que Francisco, su víctima, se calme y no reaccione hacia él o sus ayudantes de atracos.  Francisco estaba desconcertado, más de lo que normalmente una persona que…